Urda: la Guardia Civil cierra la búsqueda en los trenes tras 69 fallecidos
Urda: la Guardia Civil cierra la búsqueda de víctimas entre los vagones tras 69 fallecidos. Qué pasa ahora y qué deben saber los afectados.
La Guardia Civil da los últimos pasos en la zona cero del accidente ferroviario de Urda (Toledo), donde ya se contabilizan 69 víctimas mortales. Este viernes, los agentes repasan los vagones uno a uno para asegurarse de que no queda ningún resto humano.
Es el tramo final del operativo. La previsión es que la búsqueda termine hoy o durante el fin de semana. Por ahora, la UME ya ha abandonado el lugar, y solo quedan los equipos especializados trabajando entre los trenes siniestrados.
¿Qué significa esto? Que la fase de rescate se acerca a su fin, pero la tragedia sigue muy presente. Más de un centenar de agentes trabajan hoy en el lugar, aunque desde el miércoles el dispositivo ha llegado a movilizar a más de 1.000 efectivos. Para cualquier persona de la comarca, la cifra de 69 fallecidos es un golpe muy duro.
El operativo lo lleva el Servicio Cinológico de la Guardia Civil, con cuatro guías y sus perros entrenados para detectar restos biológicos. Van a revisar cada vagón palmo a palmo. Solo cuando tengan la certeza de que no queda nadie, darán por cerrada la búsqueda. La portavoz, Teresa Albacete, ha evitado dar una fecha exacta, y eso es lo lógico: no se puede poner plazo a una certeza así.
Para los vecinos de Urda y de los pueblos cercanos, esto supone volver a una cierta normalidad, pero con una herida abierta. Muchas familias siguen esperando noticias de sus seres queridos. Si tienes familiares o amigos afectados, lo más útil es mantener el contacto directo con los canales oficiales y con la atención que ofrezcan las autoridades, evitando quedarte solo con rumores que circulan en redes.
Lo que viene después es la investigación. Cerrar la búsqueda no significa cerrar el caso: los técnicos seguirán analizando qué pasó fuera de la zona cero. La pregunta que todos nos hacemos, por qué ocurrió y si pudo evitarse, tendrá que responderse con datos y con transparencia. Es lo mínimo que se debe a las víctimas y a quienes viajan por esta línea cada día.