69 muertos en Urda: Sánchez admite que la confianza en el AVE está "quebrada"
Al menos 69 muertos en Urda y 46 en Adamuz: Sánchez admite que la confianza en el AVE está quebrada. Qué significa para ti.
Sánchez reconoce que la confianza en la alta velocidad española está "quebrada" tras el accidente de Urda (Toledo), que ya deja al menos 69 fallecidos. Y lo dice justo cuando dos tragedias de este calibre en menos de un año ponen en duda la seguridad de un sistema que muchos dan por intocable.
Hablamos del accidente ferroviario de Urda, pero también del de Adamuz (Córdoba) en enero, que se cobró 46 vidas. Dos accidentes graves en doce meses es algo que el propio presidente considera "no asumible" para un país con una red de alta velocidad tan potente.
Según el Gobierno, la tarea ya no se limita a investigar las causas. El Ejecutivo asegura que buscará soluciones para que una tragedia así no vuelva a repetirse. Sánchez hizo estas declaraciones tras visitar el Cecopi de Toledo, el centro que coordina la emergencia, y sin admitir preguntas de la prensa.
Mientras tanto, el Ministerio de Transportes, que dirige Óscar Puente, es el encargado de esa revisión. Moncloa ha dejado claro que el presidente mantiene su confianza en el ministro y descarta ceses o dimisiones. Una postura que deja abiertas muchas preguntas sobre quién responde por lo ocurrido.
¿Y qué significa esto para ti? Si viajas en AVE, aunque sea de tarde en tarde, la seguridad del tren deja de ser un detalle técnico. Para las familias de la zona, la prioridad es otra: saber qué ha pasado con sus seres queridos. Y en eso el Gobierno afirma que trabaja "sin descanso" y que irá comunicando la identificación de los cuerpos a medida que avance.
Lo que viene ahora es una doble investigación: la técnica, para determinar las causas, y la política, para ver qué medidas concretas se aprueban y si son suficientes. Los afectados deberían seguir de cerca los canales oficiales de información, pedir asistencia psicológica si la necesitan y no dudar en reclamar respuestas claras. Porque la confianza, como dice el propio Sánchez, no se recupera con palabras.