Urda llora a 69 víctimas: el arzobispo pide no olvidar la tragedia ferroviaria
69 víctimas confirmadas en el accidente ferroviario de Urda. El arzobispo pide no olvidar y exige seguridad real en el transporte.
Sesenta y nueve rosas en un Cristo de Urda. Así de duro es el recuerdo de la tragedia ferroviaria que ha golpeado a los pueblos de Urda y Los Yébenes, y que hoy ha reunido a cientos de personas en una iglesia abarrotada.
El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, presidió este sábado la misa funeral por los fallecidos hasta ahora confirmados oficialmente. Sus palabras fueron claras: no hay que olvidar lo ocurrido y hay que aprender a cuidar más la vida. Lo dijo en una homilía seguida de cerca por familias que todavía esperan noticias de sus seres queridos.
En el acto estuvieron el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y numerosos alcaldes, diputados y representantes políticos de distintos partidos, junto a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Todos ellos compartieron un mismo gesto de duelo, aunque el momento también dejó visible la presión política que rodea a un suceso de estas dimensiones.
Para el vecino de a pie, lo que pasó en Urda es un recordatorio incómodo: el tren es un medio que usamos a diario para trabajar, estudiar o visitar a la familia, y la seguridad en el transporte no puede darse por hecha. Cuando algo así ocurre, todos nos preguntamos si el sistema protege de verdad a quienes viajan.
El arzobispo también pidió a quienes tienen responsabilidades en la seguridad del transporte que actúen con diligencia y busquen la verdad y la justicia, para que tragedias como esta no vuelvan a repetirse. Es una petición que va más allá de la liturgia: pone el foco en la rendición de cuentas.
Lo que viene ahora es, sobre todo, la investigación sobre las causas del accidente y la atención a los heridos y a las familias afectadas. Quienes han perdido a un ser querido deberían informarse a través de los canales oficiales, pedir acompañamiento psicológico y apoyo a las asociaciones de víctimas si lo necesitan, y no dudar en reclamar cualquier información o ayuda que les corresponda.