TOLEDO, 5 de diciembre. En un acto de diligencia y control, la Policía Nacional ha logrado evitar un enfrentamiento violento que se estaba gestando entre grupos ultras durante el partido entre el C.F. Talavera y el C.P. Cacereño, celebrado el pasado 30 de noviembre en el estadio 'El Prado' de Talavera de la Reina.
Un despliegue específico de seguridad, coordinado entre diversas unidades policiales, fue clave para desactivar una situación que amenazaba con escalar en violencia. Los agentes, atentos a las dinámicas del entorno, supieron anticiparse a los planes de confrontación de las hinchadas radicales.
Según los reportes de la Policía, los agentes llevaron a cabo una eficaz labor de inteligencia que permitió descubrir que los ultras de ambas aficiones habían establecido previamente un acuerdo para enfrentarse a las siete de la mañana, horas antes del inicio del encuentro deportivo.
Ante esta alarmante información, se decidió reforzar la seguridad del evento con un contingente adicional de la Unidad de Intervención Policial (UIP), que se trasladó a Talavera específicamente para salvaguardar la integridad de todos los presentes.
En este contexto, aproximadamente 50 aficionados radicales del Talavera y un grupo de 40 ultras del Cacereño, cuyas intenciones habían pasado desapercibidas hasta el momento, se encontraron en la misma ruta, dirigidos hacia un parque local donde planeaban llevar a cabo la pelea.
La pronta acción policial fue crucial; al identificar a los 40 aficionados cacereños en su camino, pudieron ser interceptados antes de que pudieran unirse a la confrontación ya prevista con sus homólogos locales.
Durante las inspecciones a los ultras del Cacereño, se encontraron diversos objetos peligrosos, incluidos palos, barras metálicas y material pirotécnico. Además, al intentar acceder a la zona destinada a los visitantes, algunos miembros de la afición local fueron requisados por llevar un arma blanca y se les negó la entrada al estadio.
Con la amenaza neutralizada, la Policía mantuvo un control riguroso durante todo el evento para asegurar que las tensiones no resurgieran. La afición visitante fue mantenida bajo vigilancia en el estadio hasta el desenlace del partido, tras el cual fue escoltada hasta la autovía A-5 junto a su autobús.
Por su parte, los ultras del Talavera fueron retenidos en las inmediaciones del estadio y se les prohibió el acceso hasta poco antes de que comenzara el encuentro, garantizando así una mayor seguridad en el desarrollo del evento deportivo.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.