La sanidad pública de Castilla-La Mancha se privatiza un 90% en 12 años, ¿qué implica esto?
¿Sabías que en Castilla-La Mancha la privatización de la sanidad ha crecido un 90% en la última década? Esto significa que cada vez más dinero público termina en manos de empresas privadas, y menos en lo que todos necesitamos: una atención sanitaria de calidad y accesible para todos.
Este proceso no solo reduce la calidad del servicio, sino que también genera largas esperas, menos citas con el médico y, en muchos casos, obliga a las familias a pagar de su bolsillo por tratamientos que antes eran gratuitos o mucho más asequibles. La privatización no mejora la eficiencia, al contrario, aumenta desigualdades y pone en riesgo la equidad en la salud.
Para los ciudadanos, esto se traduce en que si no tienes recursos, cada vez te costará más acceder a una atención rápida y de calidad. La lista de espera crece, y quienes pueden, optan por lo privado, dejando a los que menos tienen en peor situación. La salud deja de ser un derecho universal para convertirse en un privilegio.
¿Qué podemos hacer? Es fundamental exigir transparencia y cambios en las políticas sanitarias. La sanidad pública debe protegernos, no ser un negocio. La movilización social y la presión ciudadana son clave para frenar este avance privatizador.
Si quieres que tu salud y la de toda la comunidad no esté en manos de empresas, comparte esta información y reclama un sistema sanitario público fuerte y justo. Solo así podremos garantizar una atención digna para todos, sin importar la cuenta bancaria.