TOLEDO, 17 Abr. - La administración de Castilla-La Mancha ha destacado la importancia de la colaboración entre el Gobierno regional y el sector de la caza, considerando esta actividad no solo como un pasatiempo, sino como una práctica esencial que se promueve de manera sostenible y responsable. Según las autoridades, esta labor juega un papel crucial en la revitalización económica de las zonas rurales y en la conservación de la biodiversidad en la comunidad.
El viceconsejero de Medio Ambiente, Jose Almodóvar, enfatizó esta visión durante la reciente reunión del Consejo Regional de Caza, donde se dieron cita representantes de diversas organizaciones del ámbito cinegético, agrícola, de conservación ambiental, investigadores del IREC y miembros de la Guardia Civil.
En el transcurso del Consejo, se realizó un análisis exhaustivo del estado actual del sector, con la participación de técnicos de servicios provinciales, agentes ambientales y delegados de la Consejería de Desarrollo Sostenible, según lo informado por la Junta en un comunicado.
Almodóvar subrayó la importancia de este Consejo anual como una plataforma de evaluación de las actividades cinegéticas, que permite identificar las necesidades del sector a través de la voz de quienes están en contacto directo con la caza diariamente.
El viceconsejero también compartió que se ha revisado un borrador de la nueva normativa que regulará los periodos de caza para la temporada 2025/2026, destacando como novedad la autorización para la caza de la tórtola europea. Este avance es resultado de las gestiones realizadas por las administraciones españolas ante la Comisión Europea, con Castilla-La Mancha destacándose como un modelo a seguir en Bruselas gracias al esfuerzo coordinado de su equipo técnico y agentes medioambientales.
En relación a esta especie, se informó que la caza de la tórtola se permitirá solo en aquellos cotos habilitados por la Consejería, los cuales deberán haber implementado previamente mejoras en el hábitat para favorecer a este ave. A estos cotos se les asignarán cuotas específicas y se les indicarán las acciones necesarias para cumplir con el plan de gestión adaptativa, que incluye el uso de precintos digitales, censos de ejemplares y proyectos de mejora del hábitat.
Finalmente, Almodóvar anunció una propuesta para reducir el período de caza de la liebre, estableciendo su cierre para el 25 de enero de 2026, y limitando la captura a un máximo de dos liebres por cazador por día.
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