GUADALAJARA, 2 Abr. - La consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, hizo un llamado contundente este miércoles para que los embalses de Entrepeñas y Buendía salgan de una situación de excepcionalidad continua, un estado que actualmente rige bajo las normativas del trasvase Tajo-Segura. Su propuesta es clara: es hora de que estos embalses operen en condiciones de normalidad.
La consejera también subrayó que las normativas de explotación deben priorizar el abastecimiento de agua a las personas, dejando de lado el enfoque industrial y agrario que ha prevalecido. En sus palabras, es esencial que “se otorguen los recursos y la vida necesaria” a los municipios ribereños de Castilla-La Mancha, para garantizar su sostenibilidad y bienestar.
Antes de realizar una visita al canal que conecta los embalses, Gómez enfatizó que los pueblos de Castilla-La Mancha, particularmente Guadalajara y sus alrededores, merecen ser reconocidos como “tan españoles como cualquier otro” y tienen derecho al acceso equitativo a los recursos hídricos. “Eso es lo que buscamos con la modificación de las reglas de explotación,” afirmó con determinación.
Durante su inspección, destacó que el diseño original de la conexión entre Entrepeñas y Buendía se estableció en 1956, y que ha pasado un tiempo excesivo—27 años—hasta que finalmente se ha concretado. Este vínculo estaba destinado a que los excedentes de Entrepeñas alimentaran a Buendía, el embalse más grande, pero que ha carecido de los recursos necesarios para llenarse adecuadamente.
“Hemos necesitado casi tres décadas para alcanzar 1.418 hectómetros cúbicos entre ambos embalses, y pasaron 14 años para que más de 1.300 hectómetros fueran accesibles,” remarcó. Esto no solo es vital para que los habitantes de la zona disfruten de un paisaje hermoso, sino que también es crucial para mantener la sostenibilidad ecológica y el desarrollo socioeconómico de los poblados ribereños.
“Contar con un recurso como el agua dulce en el centro de la península es fundamental,” continuó Gómez, recordando que también se deben asegurar los caudales ecológicos del Tajo, los cuales, lamentablemente, no se están cumpliendo en su totalidad. Esta realidad fue particularmente preocupante, dado que este río es el único en España que aún no tiene asignados los caudales ecológicos reconocidos por la legislación española y europea.
Gómez también recordó que los embalses carecen de una cuota de desembalse que asegure el cumplimiento de los objetivos de abastecimiento, considerando que la cuenca cedente abarca no solo a Castilla-La Mancha, sino también a Madrid, Extremadura y parte de Portugal. En este contexto, Castilla-La Mancha sigue abogando por una urgente revisión de las normativas del trasvase Tajo-Segura, que deberían haberse actualizado hace más de un año.
“La ministra ha anunciado que se realizará una consulta pública sobre esta modificación, pero todavía queda un largo camino por recorrer,” reconoció. Este largo camino adquiere una mayor urgencia teniendo en cuenta que el Gobierno de Murcia ha solicitado recientemente la declaración de zona catastrófica debido a las lluvias excesivas de marzo de 2025, lo que evidenció una incongruencia en la gestión hídrica.
“Resulta contradictorio ver que están celebrando la recepción de 60 hectómetros cúbicos en los próximos meses a través de un potencial triple trasvase, mientras que ellos mismos tienen la capacidad de regular sus propios recursos hídricos mediante desalinizadoras, que, cabe recordar, son financiadas por todos los ciudadanos españoles,” concluyó con firmeza la consejera.
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