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Toledo compite con ocho ciudades para convertirse en Capital Europea de Cultura.

Toledo compite con ocho ciudades para convertirse en Capital Europea de Cultura.

En un emocionante anuncio realizado el día de hoy en Madrid, el Ministerio de Cultura ha revelado las nueve ciudades españolas que aspiran a ser la Capital Europea de la Cultura en 2031. Esta distinción es parte de un ciclo que este año involucra a España y Malta, preparándose para recibir el desgaste cultural que cada capitalón conlleva.

Las ciudades que buscan este prestigioso título son Burgos, Cáceres, Granada, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, Oviedo, Mallorca, Potries (en Valencia), y Toledo. Estas localidades ahora se enfrentarán a las exigencias de una primera fase de selección, donde deberán demostrar su capacidad y propuestas culturales.

El siguiente paso en este proceso se dará en marzo, cuando el ministerio dará a conocer las ciudades finalistas. La decisión sobre cuál de ellas será la beneficiaria del título se tomará en diciembre, en un proceso donde un comité de diez expertos internacionales, junto a dos especialistas designados por el Ministerio de Cultura español, evaluará las candidaturas.

La ciudad elegida como Capital Europea de la Cultura 2031 se verá inmersa en un año repleto de actividades culturales que unirán talentos locales y europeos, abriendo también puertas a programas de cooperación internacional que reforzarán aún más el intercambio cultural.

Este título, otorgado anualmente por la Unión Europea, no solo resalta la diversidad de la cultura europea, sino que también fomenta el diálogo entre culturas y busca impulsar el desarrollo cultural, social y económico a lo largo del tiempo.

La Capital Europea de la Cultura es parte de una iniciativa que ha estado promoviendo la reflexión sobre la riqueza y diversidad de las culturas en Europa desde su inicio en 1985. Desde entonces, más de 60 ciudades han sido galardonadas, incluyendo ejemplos emblemáticos como Madrid en 1992, Santiago de Compostela en 2000 y San Sebastián en 2016.

El camino hacia convertirse en Capital Europea de la Cultura se inicia con una preparación a largo plazo, que comienza seis años antes de la designación formal, la cual se realiza cuatro años antes del año correspondiente al título. Esto subraya la importancia y la estrategia detrás de la creación de un programa cultural significativo y impactante.