24h Castilla-La Mancha.

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Page critica con dureza el nuevo modelo de financiación y exige elecciones por lo que considera un "despojo".

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CIUDAD REAL, 9 de enero. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha levantado la voz en contra del reciente modelo de financiación autonómica que ha sido propuesto por la ministra de Hacienda y vicepresidenta primera del gobierno, María Jesús Montero. En sus declaraciones, García-Page ha expresado su descontento al señalar que no aceptará que los independentistas tomen decisiones sobre la distribución de la riqueza en España, afirmando que "antes que eso, prefiero que hablen los españoles".

Desde Alcoba de los Montes, García-Page ha calificado el día de hoy como "doloroso" y ha dejado claro que no participará en lo que denominó un "suicidio político de la izquierda", que podría deberse a intereses personales de algunos. Su postura ha sido contundente al criticar que este modelo de financiación haya sido elaborado sin un diálogo adecuado, afirmando que ha escuchado argumentos "ininteligibles y caóticos" para justificar lo que considera una gran injusticia.

El presidente ha apuntado que es inaceptable que se negocie el modelo de financiación con grupos independentistas y que el resto de las comunidades autónomas se vean afectadas negativamente. "No lo vamos a aceptar", ha enfatizado, añadiendo que este enfoque arroja por la borda años de lucha por una fiscalidad progresiva que exige que "pague más quien más tiene, pero no para que se lleve más quien ya tiene demasiado".

Según García-Page, el cambio de un modelo fiscal progresivo a uno regresivo resulta impensable. Ha expresado su frustración al observar que algunos que se dicen progresistas defiende lo que él considera indefendible, algo que solo podría ser promovido por la derecha más extrema. Para él, este nuevo modelo representa una de las mayores agresiones a la igualdad en la historia reciente de la democracia española.

García-Page ha subrayado la importancia de discutir cómo se repartirá la riqueza española, señalando que, a pesar del aumento del "pastel" a repartir, los trozos son más desiguales que nunca, favoreciendo a algunos territorios a expensas de otros. "Se han creado fondos de limosnas para algunas comunidades autónomas", ha criticado, invitando a una reflexión más profunda sobre los valores progresistas que este modelo pretende desplazar.

En sus declaraciones, también ha advertido que el reemplazo de un sistema de redistribución equitativa por uno basado en la ordinalidad es un ataque directo a los principios de igualdad que deberían regir en la sociedad. "Sería un gravísimo error permitir que se avance en una medida así, sin que los españoles se expresen claramente al respecto", ha apuntado con preocupación.

El presidente ha reiterado la necesidad de involucrar a todos los ciudadanos en esta conversación, dado que el futuro de las próximas generaciones está en juego. "No podemos permitir más trampas ni más engaños en este país, que no debe ser visto como una simple guardería donde se imponen narrativas". Su objetivo es asegurar que el nuevo modelo de financiación no desmorone las bases progresistas que aún quedan en España.

García-Page ha concluido su intervención con un fuerte reclamo: "Ya basta de favorecer siempre a los mismos. Este modelo de financiación no es viable y hay que luchar para que no acabe con los principios progresistas que hemos defendido durante tanto tiempo".