La política de hoy no logra acuerdos ni en lo básico, como en la Transición
¿Qué pasa cuando los líderes políticos no logran ponerse de acuerdo ni en lo más sencillo? La historia demuestra que en tiempos de la Transición, el país construyó consensos que hoy parecen imposibles de repetir.
Emiliano García-Page y otros veteranos señalan que los políticos actuales no tienen la misma capacidad de diálogo ni de llegar a acuerdos que sus predecesores. En aquel entonces, partidos y líderes tenían en cuenta la historia y el bien común, algo que ahora parece olvidado.
¿Qué significa esto para quienes vivimos día a día? Nos afecta en decisiones importantes, en la estabilidad social y en la confianza en la política. Cuando no hay acuerdo, las reformas se estancan, y la política se vuelve un enfrentamiento constante, que termina perjudicando a todos.
Este panorama puede traer consecuencias graves: más desconfianza, menos avances y un escenario donde las soluciones parecen cada vez más lejanas. La falta de visión y diálogo puede llevar a que la política se convierta en un juego de poder, en lugar de un instrumento para mejorar la vida de la gente.
Para los ciudadanos, esto significa que la política no es solo cosa de políticos, sino que afecta directamente a nuestro trabajo, nuestras pensiones, nuestra sanidad y educación. La falta de acuerdos impide avanzar en temas que nos importan, desde infraestructuras hasta derechos sociales.
Lo que deben hacer ahora los afectados y la sociedad en general es exigir diálogo y responsabilidad a sus representantes. Solo así podremos recuperar la confianza y lograr acuerdos que beneficien a todos. Es hora de que los líderes vuelvan a mirar a la historia y tomen ejemplo de aquellos tiempos en los que el consenso fue posible y beneficioso.