El alcalde de Albendea pide apoyo urgente para reiniciar la restauración del Mausoleo de Llanes.
El alcalde de Albendea, Luis Enrique Pérez, ha encendido las alarmas sobre el futuro del Mausoleo de Llanes, un sitio de gran relevancia histórica que enfrenta serios problemas por las recientes inundaciones provocadas por las fuertes lluvias en febrero. Pérez expresa su preocupación de que el esfuerzo y los recursos invertidos en la restauración del yacimiento, que ya ha pasado por cuatro fases, se vean comprometidos.
Recientemente, el primer edil visitó el mausoleo acompañado de expertos en arqueología y técnicos especializados para evaluar el estado de deterioro de este invaluable bien, cuyo origen se remonta al siglo IV. La situación es crítica, ya que están llevando a cabo labores para rescatar algunas de las tumbas, y el Ayuntamiento ha solicitado la utilización de un georradar para facilitar la localización de estructuras y permitir intervenciones urgentes. "Temo que el dinero destinado a la cimentación del mausoleo se pierda", advierte Pérez, añadiendo que las humedades siguen siendo un problema persistente que se ha visto agravado por las recientes inundaciones.
El mausoleo de Albendea, un "edificio singular" que fue apenas valorado hasta principios del siglo XXI, ha revelado su importancia histórica a medida que los arqueólogos comenzaron a excavar y limpiar el área. Recordando esos inicios, el alcalde menciona cómo se descubrió un yacimiento romano con antecedentes visigodos que tiene un considerable potencial. Desde entonces, se han llevado a cabo diversas excavaciones y restauraciones, incluyendo el rescate de una cripta que, en el pasado, fue utilizada para celebrar bautismos por inmersión.
El Ayuntamiento ha conseguido diferentes subvenciones que han permitido la recuperación de varios aspectos del mausoleo, incluyendo su exterior, el techo y un pasadizo de acceso a la cripta. Además, se ha diseñado un carril de acceso desde la carretera comarcal, con la perspectiva de organizar visitas guiadas en un futuro cercano.
A día de hoy, el consistorio cuenta con una subvención de 115.000 euros otorgada por la Diputación, pero se enfrenta al desafío de que, si estos fondos no se ejecutan, deberán ser devueltos. Sin embargo, los trabajos han encontrado obstáculos significativos; las diferencias entre arquitectos y arqueólogos y una inundación en la cripta han paralizado el avance. Pérez se ha dirigido a los arquitectos en busca de soluciones y les ha solicitado un informe detallado sobre la falta de progresos en la obra, tras haber perdido un año completo en este proceso.
Los problemas se han multiplicado, incluso con la aparición de cráneos y huesos en las cercanías del mausoleo, lo que llevó a la presentación de una denuncia ante la Guardia Civil. Pérez teme que, debido a estos contratiempos, la subvención deba ser devuelta, pues siente que "no se está haciendo nada".
A pesar de la complejidad de la situación, el alcalde se mantiene esperanzado. Está convencido de que el mausoleo puede convertirse en un referente similar al yacimiento de Noheda en un futuro, pero actualmente considera que "estamos en una situación peor que cuando comenzamos". Por ello, ha hecho un llamado a las administraciones para que se involucren en el sitio y tomen decisiones que permitan reanudar la delicada restauración de este monumento funerario.