Agricultores piden parar el macroparque solar y exigen cese del delegado de Agricultura
Una montaña de problemas se cierne sobre los agricultores de Guadalajara: quieren frenar un megaproyecto fotovoltaico que amenaza sus tierras, su trabajo y su forma de vida. La causa tiene nombre y apellidos, y no es otra que el proyecto 'Haza del Sol', que ocupa 275 hectáreas y atraviesa varias localidades, incluyendo Fuentelencina.
Este proyecto, que solo beneficia a empresas y grandes energéticas, no aporta nada a la comunidad. Solo busca exportar energía a Madrid, dejando a los agricultores y al paisaje de la Alcarria en peor estado. Además, muchos afectados ni siquiera sabían que sus tierras estaban en la lista para ser expropiadas, porque las administraciones no les informaron a tiempo ni les dieron opción de defenderse.
Las consecuencias son claras: pérdida de tierras, economía local afectada, y un golpe duro para los jóvenes que invirtieron en sus explotaciones. La comunidad agrícola dice basta y pide una moratoria para poder debatir y buscar soluciones. También denuncian el doble papel del delegado de Agricultura, que debería defender a los agricultores, pero en cambio apoya un proyecto que los perjudica.
Para los vecinos y agricultores, esto significa estar en riesgo de perder sus tierras y su sustento. La sensación de desprotección crece, y muchos sienten que las decisiones importantes se toman sin su participación. La situación pone en evidencia la falta de protección real para quienes viven del campo y quieren seguir siéndolo.
¿Qué pueden hacer ahora los afectados? Lo más importante es organizarse, presentar alegaciones y exigir que las administraciones municipales y autonómicas actúen para frenar o replantear el proyecto. La movilización y el diálogo son clave si quieren defender su tierra y su futuro.