Hallan una escultura ibérica de 2.500 años en Libisosa: ¿Qué revela sobre nuestro pasado?
Una cabeza de época ibérica, de unos 2.500 años, acaba de salir a la luz en Libisosa, en Lezuza. Esta escultura, que representa una figura humana con trenzas y corona de rizos, es una de las pocas de su tipo en todo el mundo ibérico y su hallazgo en un yacimiento tan importante no es casualidad.
El descubrimiento nos conecta directamente con la historia de nuestra tierra, mostrando cómo vivían, creían y se expresaban nuestros antepasados. La escultura, que probablemente formaba parte de un monumento funerario, nos ayuda a entender mejor las costumbres y la cultura de aquella época, además de poner en valor el patrimonio que tenemos y que muchos todavía desconocen.
Para los vecinos, esto significa que Libisosa no solo es un lugar de historia, sino también una fuente de oportunidades. Más turismo, más interés en la cultura local y, en definitiva, más trabajo para el comercio y la economía del municipio. La historia no solo es cosa de museos, también puede impulsar el desarrollo de Lezuza y alrededores.
Pero, ¿qué pasa ahora? Es fundamental que las autoridades sigan invirtiendo en la conservación y divulgación de estos hallazgos. La colaboración entre administraciones, arqueólogos y la comunidad es clave para que nuestro patrimonio esté protegido y sirva para aprender y crecer como pueblo.
Este hallazgo nos invita a reflexionar: si cuidamos nuestro pasado, fortalecemos nuestro presente y futuro. Los ciudadanos debemos apoyar las iniciativas culturales, participar en las actividades y exigir que se valoren estos tesoros que nos unen con nuestro legado ancestral.
Lo próximo será que las instituciones impulsen más excavaciones y actividades de divulgación, y que la ciudadanía se involucre en la protección del patrimonio. Solo así lograremos que Libisosa siga siendo un símbolo de nuestra historia y un motor de desarrollo local.