El calor extremo ya causa más muertes en Castilla-La Mancha y no hay suficiente prevención
Las altas temperaturas en Castilla-La Mancha están haciendo que las muertes relacionadas con el calor aumenten un 55% en solo un año. De 225 fallecimientos en 2024, pasamos a 357 en 2025, una subida alarmante que impacta directamente en nuestras vidas.
Este aumento no es casual. El cambio climático trae olas de calor más intensas y frecuentes, y los trabajadores en la calle o en lugares sin aire acondicionado están en riesgo cada día. La falta de medidas preventivas y control por parte de las empresas hace que muchos casos de golpes de calor y accidentes laborales pasen desapercibidos, pero las consecuencias son graves y a menudo fatales.
Lo peor es que muchos accidentes se convierten en tragedias silenciosas. La gente sufre estrés térmico, caídas o atrapamientos sin que se registre oficialmente, pero el impacto en la salud y en las familias es enorme. Los datos muestran que en Castilla-La Mancha, 27.000 personas han tenido que coger bajas médicas por accidentes relacionados con el trabajo en solo un año.
Para los ciudadanos, esto significa que cada día que trabajamos al aire libre o en locales sin buena climatización, estamos en mayor riesgo de enfermarnos o sufrir un accidente grave. La realidad es que el calor puede ser mortal si no tomamos medidas y si las empresas no cumplen con las normas básicas de protección.
¿Qué podemos hacer? Es fundamental que las autoridades refuercen la vigilancia en las empresas, exijan medidas de protección y promuevan jornadas laborales más seguras en verano. Los trabajadores deben estar informados y protegidos, y las empresas responsables tienen que cumplir con la ley. La prevención salva vidas, y todos debemos exigir que se tomen en serio esta crisis climática que ya nos afecta a diario.