El 20% de la cosecha de cereales en Castilla-La Mancha se pierde por el calor extremo
La cosecha de cereales en Castilla-La Mancha ha caído un 20% respecto al año pasado, dejando a muchos agricultores en una situación muy difícil.
Las altas temperaturas y las sequías han arruinado meses de trabajo. La lluvia llegó tarde y las olas de calor aceleraron los cultivos, reduciendo mucho su rendimiento. Algunas zonas apenas cosecharán la mitad de lo que esperaban.
Esto no solo afecta a los agricultores: también implica que la comida que consumimos puede ser más cara y menos segura. La producción local se reduce, y con ella, la soberanía alimentaria de nuestra región.
Además, los precios en origen están en caída libre, mientras que los costes de producción, como fertilizantes y agua, se han disparado. Los cerealistas venden por debajo de lo que cuesta producir, poniendo en riesgo muchas explotaciones familiares.
¿Qué significa esto para ti? Menos alimentos producidos aquí, más dependencia de importaciones y la posibilidad de que veas en el supermercado cereales más caros y de peor calidad.
Ahora, los agricultores piden medidas urgentes: controlar las importaciones, poner aranceles justos y exigir que el cereal importado cumpla las mismas reglas. Sin acción, la situación puede empeorar, poniendo en jaque la economía rural y la seguridad alimentaria de todos.