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Castilla-La Mancha 28 de Marzo de 2026 · 16:24h 5 min de lectura

Ciudad Real rinde tributo a los médicos que perdieron la vida en la lucha contra el COVID-19.

CIUDAD REAL, 28 de marzo.

Este sábado, el acceso a las urgencias del Hospital General Universitario de Ciudad Real se ha transformado en un espacio de honor, donde siete cipreses se alzan como símbolo de la memoria de los médicos que perdieron la vida durante la crisis del COVID-19.

El Colegio Oficial de Médicos de Ciudad Real organizó un emotivo homenaje para recordar a estos siete profesionales, quienes dedicaron sus vidas al servicio de la comunidad en tiempos de desesperación y dolor, según informó el Ayuntamiento en un comunicado.

Manuel Rayo, presidente del Colegio, calificó el evento como "una justa reivindicación y un acto cargado de emociones". Recordó que estos médicos, algunos ya jubilados, "ofrendaron lo más valioso que tenían: su propia vida, en un acto de entrega hacia quienes más lo necesitaban".

Rayo enfatizó la importancia de recordar lo vivido durante la pandemia, declarando que no se puede permitir que el sufrimiento de la población y los sacrificios de tantos queden en el olvido. Lamentó que, lamentablemente, los aplausos de gratitud hayan sido reemplazados en ciertos casos por agresiones hacia el personal sanitario. Este homenaje, aunque de alcance local, busca extender su reverencia a todos los que lucharon en esta ardua batalla contra el virus.

El presidente del Colegio de Médicos subrayó que este acto se convertirá en una tradición, un espacio anual para el recuerdo y el reconocimiento, dirigiendo un mensaje de aliento y solidaridad a las familias de los difuntos.

El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, también estuvo presente y enfatizó el valor de la profesión médica, simbolizada en los siete homenajes de este día. Recalcó la "valentía, profesionalismo y humanidad excepcional" que demostraron los médicos al continuar su labor en tiempos tan difíciles.

Cañizares afirmó que la ciudad está "eternamente agradecida" con los médicos y otros profesionales sanitarios, extendiendo este homenaje como un gesto que busca ofrecer un rayo de consuelo y reconocimiento a sus familias.

El presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde, anunció que la institución apoyará la creación de un monumento en memoria de los médicos, el cual será financiado por la Diputación. "Ayudaremos a materializar una escultura que no solo honrará a quienes perdieron la vida por el COVID-19, sino también a todos los médicos que, día tras día, nos cuidan", aseveró.

Valverde dedicó un especial recuerdo a Sara Bravo, la primera médica que falleció por COVID-19 y la más joven de España, coincidiendo con el sexto aniversario de su muerte. También expresó su reconocimiento al Colegio de Médicos por organizar un evento que es "más que necesario" para mantener viva la memoria colectiva de una etapa que no debería ser olvidada.

El delegado de Sanidad en la provincia, Francisco José García, destacó la importancia de la unidad y colaboración entre todos los profesionales de la salud en su respuesta a la crisis sanitaria. A pesar de las adversidades, mencionó que se trabajó "con solidaridad y un compromiso excepcional por parte de todos, sin distinción de roles".

García insistió en que este ejemplo de colaboración debe perdurar en la memoria colectiva y resaltó el esfuerzo y dedicación de todos los que estuvieron en la primera línea durante la pandemia, destacando que actos como el de hoy son vitales para honrar a quienes arriesgaron todo en circunstancias tan extraordinarias.

Las intervenciones durante el acto fueron profundamente conmovedoras, incluyendo la del doctor Ángel Pérez y representantes de las familias, quienes compartieron recuerdos entrañables de los homenajeados.

La ceremonia incluyó interpretaciones musicales, como el Ave María de Schubert, interpretado por la soprano Patricia Gonzalo. Luego se procedió a homenajear individualmente a cada uno de los médicos fallecidos, entregando placas conmemorativas a sus seres queridos, así como la develación de siete leyendas en la base de los cipreses plantados en su memoria.

En un momento de gran carga simbólica, se escucharon los nombres de los médicos homenajeados -Sara Bravo López, Jesús Montarroso Martín, Héctor Garrido Vecino, José Manuel Iriarte Osa, Leonardo Dante González Quirós, Ana Figueras Juárez y Samir Assi Mouselli- mientras sus familias recibían las placas conmemorativas y una flor como símbolo de recuerdo permanente.

El acto continuó con una nueva interpretación musical, esta vez del Hallelujah de Leonard Cohen, también a cargo de Patricia Gonzalo, seguido de un conmovedor minuto de silencio que tocó los corazones de todos los asistentes. Posteriormente, un aplauso colectivo resonó en homenaje a la valiosa labor de los profesionales de la salud, en especial a aquellos que perdieron la vida a causa del COVID-19.

Finalmente, la ceremonia concluyó con un cálido saludo a las familias presentes, cerrando así un homenaje que subrayó la profunda huella dejada por los médicos caídos y su reconocida dedicación, vocación y humanidad.

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