Cien trabajadores de Repsol Puertollano se manifiestan contra el nuevo modelo de organización del complejo.
En la mañana del jueves, alrededor de un centenar de trabajadores se manifestaron en las inmediaciones del Complejo Industrial de Repsol en Puertollano, Ciudad Real, expresando su enérgico desacuerdo con el nuevo modelo organizativo propuesto por la dirección de la empresa. Según los sindicatos, esta reorganización podría resultar en la eliminación de múltiples puestos de trabajo en diversas áreas del centro.
La movilización, que fue convocada por el Comité de Empresa, refleja la creciente inquietud de los empleados ante una reestructuración que, argumentan, carece de fundamentos sólidos en cuanto a una auténtica disminución de la carga laboral. En un comunicado, el comité advirtió que las nuevas medidas conllevan riesgos relevantes para la operativa y la seguridad industrial.
Según las últimas informaciones proporcionadas a los representantes de los trabajadores, la dirección propone cambios organizativos junto con un proceso de externalización y reducciones significativas en la estructura, lo que se suma a recortes preexistentes en el complejo. Esta estrategia ha generado un clima de incertidumbre y alarma entre la plantilla.
El Comité de Empresa ha cuestionado los argumentos de la empresa sobre la eficiencia y la digitalización. Afirman que el enfoque de “hacer más con menos” choca con la realidad cotidiana, donde no se evidencia una reducción real en la carga de trabajo. "El día a día demuestra que la situación no justifica tales ajustes", sostienen.
Además, advierten sobre las repercusiones potenciales en la seguridad industrial que tales decisiones pueden conllevar. "Reducir la estructura en entornos de alta demanda técnica no es solo una cuestión administrativa; afecta directamente la capacidad de respuesta y el control de procesos", subrayan.
Los datos operacionales respaldan estas inquietudes, ya que la actividad en el complejo permanece elevada, sin indicios de una reducción que justifique el recorte de personal. También se han registrado problemas en procesos que han sido externalizados, lo que añade un nivel de complejidad a la operativa diaria.
La dirección de la empresa se enfrenta a cuestionamientos, especialmente cuando se presentan resultados financieros sólidos. "No es lógico recortar puestos de estructura cuando los éxitos son fruto del trabajo de los empleados. Las decisiones deberían reflejar ese compromiso", afirman los representantes de la plantilla.
Igualmente, expresan su frustración por la falta de un diálogo real en la toma de decisiones. "La dirección toma decisiones a distancia, ignorando la realidad operativa y la experiencia de quienes trabajan en el lugar", lamentan.
Desde el Comité de Empresa, se enfatiza que el conflicto es un asunto que trasciende las siglas de los sindicatos. "Esto no se trata de organizaciones, se trata de los trabajadores. La movilización de hoy es testimonio de que la plantilla se mantiene unida en defensa de su empleo, seguridad y del futuro del complejo", comentan.
Las demandas expresadas a la dirección incluyen la revocación de la propuesta, la apertura de un proceso de diálogo transparente y la necesidad de justificación objetiva para cualquier cambio organizativo, siempre priorizando la seguridad industrial y condiciones laborales adecuadas.
Por su parte, Repsol ha argumentado que su estrategia no implica despidos, sino una adaptación de la estructura organizativa a los desafíos que enfrenta el complejo, garantizando tanto la seguridad como la eficiencia. Aseguran que los empleados cuyos puestos se modifican serán reubicados en otras posiciones dentro de la empresa.
La compañía describe la reestructuración como una práctica normal en el sector, afirmando que esta no resulta en pérdida de empleo ni de calidad laboral, sino que se centrará en la reordenación y redistribución de tareas y personal.
En el marco de esta reorganización, se contempla el fortalecimiento de ciertas unidades de producción, ajustes en las tareas de los trabajadores y la implementación de formaciones para el personal. Repsol busca que estas modificaciones respondan a criterios técnicos y mejoren la eficacia del trabajo, tal como se hace en otros complejos industriales.
En meses recientes, Repsol ya había comunicado una disminución de la carga analítica en algunos laboratorios, apuntando a la necesidad de ajustar la operativa en unidades más pequeñas con baja productividad y líneas de negocio estancadas.