Aumento del 22,33% en la protección de menores en C-LM, revela Aldeas Infantiles.
En un contexto alarmante, Aldeas Infantiles ha publicado su informe sobre la situación de la infancia y adolescencia en España, donde se destaca un preocupante aumento en el número de menores bajo medidas de protección. Según los datos más recientes, el número total ha ascendido a 55.010 en 2024, lo que representa un incremento del 5,85% en comparación con los 51.972 registrados en 2023. Castilla-La Mancha es una de las regiones más afectadas, mostrando un incremento significativo del 22,33%.
Frente a esta creciente problemática, Aldeas Infantiles ha exigido una revisión y fortalecimiento de las políticas públicas que prevengan la separación de familias. En un comunicado, la ONG ha enfatizado la necesidad de implementar estrategias efectivas que mantengan a los niños cerca de sus padres, evitando así situaciones que puedan generar más trauma.
Un dato alarmante que se ha revelado es el cambio en la naturaleza de los acogimientos: por primera vez, el acogimiento residencial ha superado al familiar, alcanzando un 55% frente al 45% del año anterior. Este cambio refleja 19.977 acogimientos residenciales, un aumento del 14,34%, mientras que los acogimientos familiares apenas crecieron un 1,21%, con 16.486 casos. Un porcentaje adicional de menores se encuentra en proceso de evaluación para determinar la opción de acogimiento más adecuada.
En el ámbito del acogimiento familiar, caben destacar las familias extensas—es decir, aquellas que tienen un vínculo biológico con el menor—que representan el 64% del total, mientras que las familias ajenas constituyen el 36%. En cuanto a las modalidades de acogimiento, el 67% de los casos corresponden a acogimientos permanentes, y se ha incorporado por primera vez información sobre acogimiento familiar especializado, que incluye 385 casos registrados.
Las variaciones geográficas también son notables: Baleares (+62%), Melilla (+22,46%), Castilla-La Mancha (+22,33%) y Galicia (+20,26%) son las comunidades que han visto los mayores aumentos en el número de niños en situación de protección. Por otro lado, La Rioja, Ceuta y Asturias han experimentado descensos significativos, siendo La Rioja la que más ha caído con un -24,63%.
Aldeas Infantiles ha expresado su profunda preocupación por la situación de los más pequeños; casi un 20% de los niños menores de seis años con medidas de protección residen en un entorno residencial a finales de 2024, a pesar de que la legislación vigente establece que deben ser criados en un ambiente familiar. Esto incluye 589 niños de 0 a 3 años y 653 de 4 a 6 años en acogimiento residencial.
El informe también revela un aumento en el número de menores migrantes no acompañados, que ha subido de 5.869 en 2023 a 8.214 en 2024. La overwhelming majority, un 97%, vive en acogimiento residencial, lo que representa un 22,72% del total de menores bajo protección.
La ONG ha criticado la falta de información sobre el acogimiento conjunto de grupos de hermanos y ha llamado a la implementación de mayores recursos para priorizar estas uniones en los procesos de protección.
Por primera vez, el Boletín también incluye estadísticas sobre jóvenes extutelados que reciben algún tipo de apoyo, alcanzando un total de 7.815 jóvenes a finales de diciembre. De estos, el 86,4% proviene de acogimiento familiar, mientras que solo el 13,6% es de acogimiento residencial.
El ámbito de los recursos disponibles también se ha discutido, resaltando que de las 2.881 plazas de alojamiento para jóvenes, solo 16 son de propiedad pública. Estos recursos incluyen, además del alojamiento, ayudas económicas y programas de apoyo psicológico, legal y de inserción laboral.
Aldeas Infantiles SOS ha subrayado la importancia del acompañamiento a estos jóvenes más allá de los 18 años. Este periodo de transición a la vida adulta es extremadamente vulnerable y, a menudo, se encuentra desprovisto de una red de soporte familiar.
En un esfuerzo constante por lograr la plena integración de los jóvenes, Aldeas Infantiles SOS acompañó en 2025 a 1.141 jóvenes tras su salida del sistema de protección. Durante este tiempo, la organización proporcionó un entorno familiar seguro a 1.430 niños, niñas y adolescentes que habían perdido el cuidado parental en España, distribuidos en diversas modalidades de acogimiento y atención.