Page se abstiene de comentar la decisión sobre Ortiz hasta revisar los fundamentos judiciales, al considerarlo "irresponsable".
TOLEDO, 25 de noviembre.
En una jornada marcada por la controversia judicial, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, optó por no manifestarse públicamente sobre la reciente sentencia del Tribunal Supremo que afecta al ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. El dirigente reconoció que “hablar sin haber leído los argumentos del tribunal puede resultar peligroso”.
Durante una rueda de prensa en el Palacio de Fuensalida, donde firmó un protocolo de cooperación en materia de violencia de género, García-Page enfatizó la importancia del respeto ante fallos judiciales y subrayó su intención de examinar detenidamente la sentencia antes de emitir cualquier juicio.
Cuando se le preguntó acerca de la postura del Gobierno tras esta decisión judicial, García-Page se mostró evasivo, aclarando que no es “un obsesionado con relatos” y que es posible que los discursos políticos y jurídicos no se entrelacen de manera adecuada. “Las decisiones judiciales deben ser analizadas con fundamentos jurídicos, no con argumentos políticos”, afirmó, insistiendo en la necesidad de diferenciarlos.
Respecto a la reacción en la calle impulsada por Sumar en respuesta a la condena, el presidente manifestó que “cada persona tiene el derecho de expresar sus demandas”.
Por otro lado, refiriéndose a la designación de Teresa Peramato como nueva jefa del Ministerio Público, García-Page destacó su trayectoria profesional y su sensibilidad hacia cuestiones de igualdad y violencia, considerándola una elección positiva desde el inicio.
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