La región de Castilla-La Mancha registra una preocupante pérdida de 3.468 empleados asalariados en el último año, según denuncia CCOO.

La región de Castilla-La Mancha registra una preocupante pérdida de 3.468 empleados asalariados en el último año, según denuncia CCOO.

TOLEDO, 10 Dic.

La estadística de Movilidad del mercado de trabajo en las fuentes tributarias 2021-2022, que publica la Agencia Tributaria y muestra el movimiento de personas asalariadas entre comunidades autónomas, evidencia que Castilla-La Mancha presenta un saldo neto negativo de -3.468 trabajadores y trabajadoras, tras una salida de un total de 15.260 asalariadas y una llegada desde otras comunidades de 11.792.

Así lo ha indicado la secretaria de Políticas Sociales, Agenda 2030 y Empleo de CCOO Castilla-La Mancha, María Ángeles Castellanos, tras analizar la estadística, que también desvela que los trabajadores y trabajadoras que se han marchado de Castilla-La Mancha a otras comunidades autónomas han visto incrementados sus salarios medios en más de un 15%.

"Esta emigración que tiene un claro componente de mejora laboral la han protagonizado las mujeres y quienes tienen menos de 36 años", ha dicho Castellanos, ha informado el sindicato.

Según CCOO, Toledo es la única provincia con saldo migratorio positivo, es decir, han venido más personas a trabajar que las que se han marchado.

Respecto al destino de quienes salen de Castilla-La Mancha, Madrid es la mayor receptora con 8.856 personas que en 2021 trabajaban en nuestra región y en 2022 lo hicieron en Madrid, le sigue a gran distancia Comunitat Valenciana con 1.879.

Por tamos de edad, el 83% del saldo migratorio se corresponde con asalariados menores de 36 años, aunque para todos los tramos de edad el saldo es negativo. Por sexos, son mayoría las mujeres en este saldo negativo con un 57,5% del total.

La estadística también ofrece información sobre el salario medio anual (SMA). Así, en el caso de quienes salieron de Castilla-La Mancha en 2022 el año anterior tenían un SMA de 21.259 euros y en 2022 ya en otra región su salario medio subió hasta los 24.536 euros, por tanto quienes emigraron vieron incrementar su salario un 15,4%.

También mejoran sus salarios quienes vinieron a Castilla-La Mancha, en este caso partían de un salario medio de 20.204 euros/año y su salario mejoró un 12,8%, aunque es una mejora inferior a la de quienes emigraron de la región.

Por sexos, las mujeres que emigraron de la región mejoraron sus salarios medios un 18%, frente a un 14% los hombres, aunque en términos absolutos los salarios de estos últimos siguen siendo mayores tanto antes de salir (23.148 euros ellos frente a 19.040 euros ellas), como en las comunidades de destino (26.319 euros ellos frente a 22.440 euros ellas).

La brecha salarial se reduce, de tal forma que quienes emigraron partían de una brecha del 22% en 2021 y pasan a una brecha del 17% en 2022.

Por tramos de edad, los salarios suben más entre la población migrante más joven: La juventud menor de 26 años de Castilla-La Mancha que en 2022 se fue a trabajar a otra comunidad autónoma mejoró su salario un 37%; un 20% quienes tienen entre 26 y 35 años; un 10% quienes tienen entre 36 y 55 años; y un 4% quienes se desplazaron con más de 55 años.

Por provincias Toledo es la única de la región con saldo migratorio de personas asalariadas positivo con un numero de entradas que supera en más de 4.000 a las salidas, mientras que el resto tiene saldos negativos, es decir, salen más asalariados que los que llegan de otras provincias.

En todas las provincias los salarios medios de los asalariados migrantes han mejorado y lo han hecho por encima de las mejoras que también han experimentado quienes no se han movido, concluye la secretaria de Políticas Sociales, Agenda 2030 y Empleo de CCOO.

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Castilla-La Mancha